El maestro y Margarita de Mijail Bulgakov

[La profecía de un nuevo Moscú]

Y mientras la extraña compañía enfilaba la cima de los montes del Gorrión, para su último viaje juntos, después de que el Maestro se despidiese, desde las alturas, de su Moscú amada y odiada, a un tiempo, y después de que Popota y Koróviev hubiesen alborotado, esta vez, la naturaleza y el río lejano, con su diabólico silbido, con el beneplácito y regocijo de Margarita, y no sin cierta reticencia de parte de su señor Voland, se anunció una nueva profecía: el Moscú de los ciudadanos y de los camaradas, del Maestro y de Margarita, y de los problemas de vivienda, desaparecería, como desapareció la Jershalaím de Poncio Pilatos, el quinto Procurador de Judea, y sería sepultada por el viento y la negra nube de la historia, y por el olvido. Entonces, no se crucificará a ningún Joshuá Ga-Nozri, ni se arruinarán las ilusiones de ningún solitario discípulo Levi Mateo; solo desaparecerán y morirán con ella los sueños de millones de trabajadores de todo el mundo.

Una oscuridad de guerras y de dólares, de verdad, no como los de Koróviev en el Varietés, y nubes de muerte llegarán del Occidente y cubrirán la ciudad odiada por los Procuradores del mundo futuro.

Desaparecerán todos los puentes colgantes que mantienen el delicado equilibrio del terror en la Tierra –anunció, Voland, con una frialdad de censor–; y un abismo de fuego cubrirá y barrerá los viejos héroes y los dioses de bronce; y serán sustituidos por otros, patéticos advenedizos, crueles borrachuzos, viejos sacerdotes del templo y asesinos sin escrúpulos. No quedará entonces ser viviente que no se arrastre con temor.

Voland, como amo, al fin, de los futuros amos de esa nueva Moscú de oropel y cartón piedra, que renacería de este Moscú que ardía en reflejos dorados ahora, lo sabía; el Maestro y Margarita no, ni les importaba, ellos eran mágicamente felices y la felicidad, cuando es mágica, nos hace ciegos al mundo.

🤞 ¡No te pierdas nada!

Todas las nuevas entradas al blog y noticias de Matías Escalera

¡No hacemos spam!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *