
El corazón es un cazador solitario de Carson McCullers
[… la mañana vendrá sin la luz…]
Biff Brannon aterrado por el abismo se abrió ante él guardó silencio para siempre, jamás salió de su garganta ningún sonido que no fuese como un leve y desolado lamento… Sólo Mick podía haberlo sacado de su estupor, pero Mick se había retirado a su habitación interior y nunca más saldría de ella, esa era su intención, al menos.
Harry, sin embargo, un día en la fundición alzó la voz en la asamblea del sindicato lamentando la derrota de los trabajadores españoles frente al fascismo y defendiendo los derechos inalienables de los trabajadores del mundo entero y desde ese momento decidió no callarse jamás ni arredrarse ante nada ni ante nadie, y cuando hubiese que luchar contra Hitler y el nazismo él sería de los primeros en alistarse…
Por su parte, Jake Blount fue localizado por la policía cuando se alejaba de la ciudad y dejando su maleta en al borde de la carretera, y contemplando una vez más la miseria del mundo que le rodeaba, al niño pequeño desnudo jugar entre la basura y a los dos más mayorcitos mirándole fijamente a sus ojos y como comprendiendo y justificando lo que iba a hacer, se lanzó en una loca carrera alzando los puños contra los dos policías y antes de recibir el primer tiro justo en el corazón, pensó en el doctor Copeland y en todo su odio y en toda su ira y en toda su frustración acumuladas, y en el tiro que se había descerrajado Singer en su habitación después de tomarse su té, y comprendió, lo comprendió todo por fin. No habría luz nunca más.




