
Ya sé, ¿queda alguien en España que no escriba y firme libros en la Feria de Madrid? Creo, sinceramente, que no; pero es lo que hay en estas dos semanas. Así que si alguien no tiene aún Un sollozo del fin del mundo, la novela, o Réquiem y exaltación, el poemario (o, simplemente, queréis pasaros por la caseta de Kaótica y Lastura, 133, a echaros unas risas y verme cazar al vuelo lectores y lectoras despistados: yo me lo paso pipa, la verdad, en esos ridículos rituales literarios anuales, más propios de las antiguas «casas de fieras», que son las ferias del libro en España, con los autores metidos en sus jaulitas expuestos a un montón de curiosos displicentes que te desprecian, si no sales en la tele; por eso, no paro de provocar a quienes incautos se paran ante mí, para ver si salgo o no salgo en la tele, porque mi pelo blanco les suena: una vez, me confundieron con el marido de una vedette famosa y, con el cuento, les vendí dos libros míos :)), si estáis por la Feria esa tarde, pasaos y nos vemos un ratillo.


